Spanish Translation of what IS Mindfulness? A Perspective as Taught by Buddha

¿Qué ES Atención Plena? Una Perspectiva según Enseñado por Buda. Existe confusión entre los profesionales acerca del significado y la aplicación de la práctica de la atención plena (mindfulness). Este escrito explora el tema y concluye acerca de lo que para el Buda quiso significar el Sati o atención plena y su similitud en términos funcionales a lo que ahora se llama meta-cognición o la función cerebral ejecutiva. Hay discrepancia entre las enseñanzas del Buda sobre la atención plena y su definición, tal como se indica en la mayor parte de la corriente de la intención original sobre su utilización, y la corriente popular moderna. Varios ejemplos de frases conocidas definen la atención como: prestar atención de manera particular; a propósito, en el momento presente, y sin prejuicios; implica una especie consciencia no-elaborativa o que no juzga, centrada en el presente en el que cada pensamiento, sentimiento o sensación que surge en el campo atencional es reconocido y aceptado tal como es; y, por último, la práctica de la meditación y la atención despejará la monotonía de estar en piloto automático y libre de vivir más plenamente que nunca antes. Aquí se explora lo que el Buda realmente expuso para la práctica de Sati (la palabra Pali para la atención plena) tan diferente de las definiciones anteriores. El Buda fue el iniciador de la práctica de Sati y está claro que se refería a la meditación como el "Camino Real”, para que todas las personas potencialmente lograran una experiencia psicológica transpersonal llamada iluminación o el despertar. En el budismo, la meditación es más a menudo referida como bhàvanà o cultura mental, que enfatiza en el carácter holístico del cultivo mental asociado con el Noble Sendero Óctuple del Buda. La Atención Plena es uno de los ocho factores del Sendero Óctuple. Para una explicación más completa de las enseñanzas del Buda desde el punto de vista de la ciencia cognitiva, se recomienda el libro, Buddha’s Teachings: Seen Without Illusion, Rodger Ricketts, Psy.D., (edición revisada, 2013). El Sendero Óctuple del Buda es un programa orientado a objetivos con procedimientos sistemáticos e instrucciones específicas para la transformación psicológica. Al igual que cualquier programa de aprendizaje, se avanza de lo básico a conceptos y prácticas más refinadas. El principio del Camino Óctuple es “Visión Correcta”, orientada hacia los valores e ideas del programa, tal como se presenta en las Cuatro Nobles Verdades. Lo anterior es crucial, ya que el concepto de Visión Correcta establece las bases y principios básicos de las enseñanzas del Buda. Es el marco correcto del problema y cómo solucionarlo; por tanto, la Visión Correcta brinda sentido y coherencia a la lógica del programa. El siguiente factor del Sendero óctuple es “Esfuerzo Correcto”. El Buda enseñó desde su iluminación hasta su fallecimiento a "luchar con seriedad". Era tan fundamental esta enseñanza que se informó fueron sus últimas palabras. También dijo: "Todas las cosas sanas se basan en la seriedad, convergen en la seriedad, y así esto debe ser considerado como lo más importante de todo. Es evidente que para alcanzar cualquier meta, ya sea psicológica, académica, comercial u otras; y para practicar seriamente cualquier programa se requiere de energía, y en el caso del Sendero Óctuple , el Esfuerzo Correcto se dirige a prácticas conscientes para influir positivamente en las cogniciones y pensamientos, y por lo tanto el mundo mental. " Esfuerzo Correcto en el budismo está en el rango de orden ascendente a partir de: (1) Impedir los estados mentales insanos. (2) Abandonar estados mentales insanos. (3) Inducir estados mentales sanos. (4) Mantener y perfeccionar estados mentales sanos. El entrenamiento de la mente a través de estas cuatro intervenciones requiere tiempo y esfuerzo. Esfuerzo Correcto también se considera la "aspiración correcta", que es el esfuerzo continuo del practicante budista para mantener su mente libre de pensamientos que podrían perjudicar o ser obstáculo, a su capacidad de poner en práctica los demás elementos del Sendero Óctuple, que eventualmente puede conducirle a la iluminación. Este “Esfuerzo Correcto” incluye la hábil, apropiada y equilibrada aplicación de la energía, y la intensidad que es necesaria para poner en práctica diferentes habilidades según la oportunidad surjan. Ahora que uno tiene el esquema e intenciones correctas, así como la voluntad de ejercer un esfuerzo equilibrado con habilidad, los siguientes tres factores del sendero de Sila (Disciplina Ética) se convierten en el foco. Estos son: Lenguaje Recto, Conducta Recta y Vivir Recto. Estos factores de Sila interactúan y se apoyan mutuamente, y aunque exteriormente son acciones de bondad y beneficio hacia otros, son de hecho realizados mediante el control de la propia conducta, la modulación del pensamiento y el adiestramiento de las facultades cognitivas. Toda vez que es imposible para las acciones insanas, a originarse a partir de pensamientos sanos y viceversa. Hemos visto que, en el Esfuerzo Correcto, las cuatro clasificaciones de cultivo de salubridad y su aplicación a la Recta Sila (rectitud ética) son evidentes. Para practicar la “Palabra Recta” de una manera sana y amable, debemos por ejemplo prevenir y eliminar hablar con la insalubridad de la ira, la calumnia y el engaño. En este punto a lo largo de nuestro recorrido en el Sendero, estamos siguiendo el programa del Buda, para empezar a purificar nuestra mente con la salubridad y realizar acciones hábiles a través de la práctica de Sila. Tenemos entonces mayor seguridad y confianza en el programa, porque notamos los resultados beneficiosos de nuestro devenir más feliz, teniendo una mejor relación con el mundo y experimentando un pensamiento edificante y positivo. Por lo tanto, seguimos ejerciendo un esfuerzo equilibrado en la aplicación de las habilidades saludables "correctas" para lograr más resultados positivos. Así ahora estamos listos para pasar a otra fase del camino, que es la “Concentración Correcta” o meditación, que en Pali se conoce como “Samma Samadhi” (Samma: correto, adecuado, en armonía) (Samadhi: juntar, unificar). Esta se refiere a una concentración intensificada que es resultado de una intención deliberada y esfuerzo mental, para elevar la misma a un nivel más purificado de claridad interna de consciencia “awareness”. La función principal de Samadhi como una concentración más saludable, es recoger la corriente ordinaria dispersa de los estados mentales, para crear un estado mental unificado. La mente adiestrada en tal concentración puede quedar absorta en un punto sin distracción, lo cual induce a una mente más serena para un mejor discernimiento introspectivo (insight). Tradicionalmente en la meditación budista uno pasa a través de los ocho "Jhanas Divinos" o “Absorciones Sublimes”, que son estados de total inmersión meditativa de profunda quietud, en que a la postre se experimenta la más alta concentración mental. Sin embargo, esta experiencia, que aún carece de la sabiduría de la visión (del “insight” o discernimiento interior) no es suficiente para alcanzar la iluminación. Además, (aunque no en sentido estrictamente lineal sino para facilitar la discusión) necesitamos la adopción de la habilidad de la “Atención Plena Correcta”. En nuestro escenario actual, hipotético, ahora estaríamos trabajando bien el programa del Buda. Tenemos un punto de vista "correcto", el deseo, esfuerzo, energía, y la intención de mantener hábilmente pensamientos y comportamientos saludables; ahora podemos recoger nuestra corriente de estados mentales, normalmente dispersa, y crear un estado mental unificado. Esto induce una mente abierta y serena más disponible para una comprensión interior (insight), en cuanto nos esforzamos por ser honestos y objetivos con nosotros mismos y sobre nuestras intenciones. Sin embargo, no sólo para obtener y poner en práctica nuevas habilidades sino también para generalizar y mantener cualquier adquisición anterior de destrezas "correctas", uno necesita ser capaz de llegar a ser atento, mantener una mente equilibrada, vigilante, y estar consciente de uno mismo de manera objetiva sin apego, con atención plena. El hacer esto es un factor vital en el programa de purificación mental del Buda. Podemos ahora ver que la función de la “Atención Plena Correcta” no es solo observación y atención, sino que incluye las destrezas de discriminación, refinamiento y entre sostener pensamientos saludables o insanos, destrezas de pensamientos, sentimientos, conductas hábiles; más la integración de todas las destrezas y logros adquiridos con los demás factores correctos del Sendero Óctuple . Un ejemplo de esto es mostrado por la explicación del Buda: “Uno es consciente de abandonar un punto de vista incorrecto para entrar y permanecer en la visión correcta. Esta es la atención plena correcta de uno... Uno es plenamente consciente de abandonar una decisión equivocada para entrar y permanecer en la determinación correcta: Esta es la atención plena correcta de uno... Uno es plenamente consciente de abandonar el lenguaje incorrecto para entrar y permanecer en el lenguaje correcto: Esta es la atención plena correcta de uno... Uno es plenamente consciente de abandonar la acción incorrecta para entrar y permanecer en la acción correcta: Esta es la atención plena correcta de uno... Uno es plenamente consciente de abandonar la subsistencia incorrecta y entrar y permanecer en modo de subsistencia correcto: Este es la correcta atención plena de uno ...” — MN 117 El comentario de un verso en el Dhammapada explica, además: "La persona sabia esta siempre en consciencia plena. A través de este estado de alerta, estará descartando los caminos de la negligencia. El monje, como el buscador de la verdad se asusta de la inconsciencia, porque sabe que, si uno no está atento, uno está atrapado en el sufrimiento sin fin del samsara. Por eso, él sigue adelante con diligencia y atención plena, quemando esos lazos que encadenan las personas a lo mundano”. Vemos claramente que la Correcta Atención Plena tiene la función, no sólo de la conciencia del momento, pero lo más importante, de autorregulación. De hecho, a menudo en el Dhammapada la palabra (appamada) “vigilante” o “atento” - lo cual significa mostrar o tener atención especial para evitar el peligro o dificultad - es sustituida por "atención plena". A lo largo de los suttas o textos budistas está claro que Buda enseñó una adquisición de habilidades, orientado a objetivos, “bhàvanà” introspectiva o programa para cultivar la mente. Podemos decir que es un programa de introspección, porque su orientación principal es la observación y examen de cualquier número de los propios estados mentales, incluyendo sensorial, corporal, cognitivo, emocional, y así sucesivamente. En cuanto a cultivar la mente, Buda dijo, “El adiestramiento de la mente es bueno, una mente así domesticada trae la alegría", "La mente domada trae la felicidad", "Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; se funda en nuestros pensamientos, que se compone de nuestros pensamientos", y por último, “Vamos a desarrollar la atención plena inmersa en el cuerpo. Vamos a continuarla, entregar las riendas y establecerla como base, fundamentarla, estabilizarla, consolidarla y levarla a cabo bien. Así es como debe entrenarse uno mismos”. Aquí la domesticación de la mente que el Buda se refiere es actualizada mediante la atención plena, que tiene una función similar a la del entrenador que doma a un animal ingobernable. Así, lo que se discute en la descripción budista temprana de la atención plena no es una destreza pasiva, que no juzga, basada en los sentidos, sino más precisamente implica metacognición. La metacognición se realciona con la auto-reflexión, y se refiere a una regulación de la cognición, o un nivel de pensamiento que implica el control activo en los procesos de pensamiento utilizados especialmente en el aprendizaje, y mejora la capacidad para resolver problemas. También se refiere a los procesos que coordinan la cognición. Estos incluyen ambos los procesos (neurológicos) de abajo hacia arriba llamados monitorización cognitiva (por ejemplo, detección de errores, supervisión de fuente de recuperación de la memoria) y los procesos de arriba hacia abajo llamados control cognitivo (por ejemplo, la resolución de conflictos, la corrección de errores, el control inhibitorio, la planificación, la asignación de recursos) (Nelson & Narens, 1990; Reder y Schunn, 1996). La metacognición igualmente está estrechamente relacionada con la función ejecutiva, que implica la capacidad de monitorear y controlar el procesamiento de la información necesaria para producir la acción voluntaria. Se refiere también a cualquier conocimiento o proceso mental que supervisa o controla la cognición. Han sido identificadas habilidades metacognitivas como: Planificación de la selección adecuada de estrategias aprendidas; la asignación correcta de los recursos psíquicos que afectan el aprendizaje; el autocontrol de la comprensión y la tarea de rendimiento; y, por último, la evaluación o valoración de los resultados finales de una tarea y la eficiencia con la que se llevó a cabo. Otras habilidades metacognitivas o funciones ejecutivas son el mantenimiento de la motivación y el esfuerzo para ver una tarea hasta su finalización, y la capacidad de tomar conciencia y hábilmente intervenir cuando se producen los estímulos internos y externos de distracción. Participar en la auto-reflexión o introspección mejora la metacognición, a través de la vigilancia de los lapsus del conocimiento y su afrontamiento, o por medio de juzgar la disponibilidad de conocimientos y sentimientos de exactitud. La “Atención Plena Correcta” entendida como metacognición, juega un papel crítico en el éxito para la adquisición de las “destrezas correctas “en consolidación y práctica del adiestramiento, y la generalización y mantenimiento de los “factores correctos” del Sendero Óctuple. Para resumir, la atención plena como metacognición implica tanto la dirección ejecutiva como el conocimiento estratégico. La administración de los procesos de la gestión ejecutiva implica planificación, seguimiento, evaluación y revisión de los procesos y productos del pensamiento de uno mismo, mientras que el conocimiento estratégico implica saber “qué” (conocimiento de hechos o declarativo), saber “cuándo” y “por qué” (conocimiento condicional o contextual), y saber “cómo” (o conocimiento de procedimiento o metodológico). "Tanto la metacognición de la dirección ejecutiva como de conocimientos estratégicos son necesarios para autorregular el propio pensamiento y aprendizaje" (Dunlosky, J. & Bjork, R. A. Eds). H. J. Hartman (2001) ha escrito sobre otros beneficios de la atención plena como, por ejemplo, "la promoción de funcionamiento a nivel ejecutivo en la detección cuando la mente se ha extraviado (meta conciencia) reduce aún más los lapsos de atención. La práctica de la “atención plena promueve una forma de visión meta-cognitiva de aprendizaje para desconectarse emocionalmente de distractores (frustración, ansiedad). Esta forma de control cognitivo (neurológico) de arriba hacia abajo conduce al practicante de la atención plena a centrarse más fácilmente en la tarea presente, llevando a un mejor rendimiento”. Ahora que hemos explorado brevemente la idea de que la atención plena realmente describe la metacognición y la función ejecutiva, que incluye las habilidades que nos ayudan a aprender nueva información, recordar y recuperar la información que hemos aprendido en el pasado, y utilizar esta para resolver problemas de la vida; veamos más ejemplos de esta idea en los escritos budistas. La definición budista temprana de Sati como memoria se indica mediante términos tales como: llamar a la mente; recuerdo; teniendo en cuenta; y el recogimiento. En el Dhammapada la atención plena se compara con el tesorero de un Rey, que le recuerda sus posesiones reales en detalle, todos los días, por la noche y por la mañana. De igual manera, la atención plena del aspirante a la iluminación le recuerda de la Virtud, Concentración y Sabiduría, que constituyen los tres pilares de las enseñanzas del Buda. El valor de la actividad de recogimiento de la atención plena, lo notamos en el aumento de consciencia de los elementos esenciales del "Reto vivir” en la mente del aspirante, y la creciente fuerza del propósito para realizar estos en el interior de él o ella. Thanissaro Bhikkhu también enfatiza en el aspecto de la memoria en este comentario: "Como él [el Buda] define el término, la Atención Plena Correcta no es una simple atención. En su lugar, se trata de una facultad de la memoria activa, hábil para traer a la mente y retener en esta las instrucciones e intenciones que serán de utilidad en el camino. Su función es hacer uso de la Visión Correcta y trabajar de forma proactiva en la supervisión de los otros factores de la Vía, para dar lugar a la Concentración Correcta, y utilizarla como base para la liberación total". De esta manera, la atención plena es traer o mantener algo conscientemente a (en) la conciencia “awareness”, pero no un simple estar consciente. La atención plena puede ser utilizada para traer cualquier cualidad mental a la psique. Bhikkhu Bodhi nos ofrece otra perspectiva de la atención plena y su función, como función ejecutiva: "Hay ciertas ocasiones en las que el cultivo de la atención plena requiere al practicante de suspender la discriminación, evaluación y juicio, y en su lugar adoptar una postura de solo simple observación. Sin embargo, para cumplir su papel como un componente integral del Sendero Noble Óctuple, la atención plena tiene que trabajar al unísono con la 'Visión Correcta' y el 'Esfuerzo Correcto'. Esto implica que el practicante debe a veces evaluar cualidades mentales y motivaciones de conducta, hacer juicio sobre estas y comprometerse en una acción con significado o propósito útil”. En el Satipatthana o El Camino Directo a la Realización, el Venerable Analayo escribió que es necesario distinguir claramente entre una primera etapa de observación y una segunda etapa de tomar acción. Calmadamente, evaluar una situación sin inmediatamente reaccionar nos permite llevar a cabo la acción apropiada. De este modo, Sati proporciona la información para entonces hacer sabio uso del Esfuerzo Correcto, y supervisará las contramedidas observando si éstas están correctas y balanceadas, no demasiadas ni demasiado pocas. Soma Thera, en su breve libro, El Camino de la Atención, El Satipatthana Sutta y su comentario (1998) es bastante claro en que la atención plena implica lo que ahora estamos refiriendo como funciones ejecutivas y metacognición. Para citar en parte: "Atención plena es la actividad que se ocupa de la mente y la protege. Se compara con un carretero que une los bueyes al yugo de la carreta, engrasa el eje y la conduce, haciendo que los bueyes vayan con cuidado. En esta actividad la atención plena observa por el buen funcionamiento y el movimiento de la mente y toma nota de los procesos tanto diestros como no diestros que tiene lugar en la conciencia. En las maneras más complejas, es la acción selectiva e integradora de la mente. La actividad selectiva ha sido comparada con la labor del Asesor Jefe de un Rey. Tal como el asesor es fundamental para distinguir lo bueno de lo malo y en conseguir el bien y evitar el mal, así la atención plena distingue cosas dignas de cosas indignas, evita lo indigno y obtiene lo digno. El carácter integrador de la atención plena es como el Ministro-de-toda-obra de un Rey, se le requiere en todos los proyectos. El está encargado de organizar y combinar los trabajadores y ejecutar las tareas. La atención plena es también como el Ministro. Es la actividad organizadora de la mente necesaria para el desarrollo de los estados sanos de la conciencia. Combina las demás cualidades que componen esos estados, los pone en sus apropiadas tareas y los mantiene en buenas condiciones de funcionamiento. Mediante la fortaleza de una atención plena integradora, un estado de destrezas conscientes funciona armoniosamente convirtiéndose en una muy bien entretejida unidad. Esta actividad de la atención plena permite al aspirante completar el trabajo en cada etapa de su progreso. La función integradora de la atención plena ve toda carencia y deficiencia, trae las cualidades necesarias y las aplica de manera adecuada. Es llamada “la sabiduría más alta de la atención plena” [parama satinepakka] y constituye el núcleo de la atención plena que se incluye en el Camino Real [Ariya Magga Pariyapanna Sati], del Factor del Camino de la Atención Plena [Sati Magganga] y del Factor de Iluminación de La Atención Plena [Sati sambojjhanga]. Esta es la Atención Plena Correcta [Sammasati] en el completo sentido del término”. Otras citas cortas del libro de Soma Thera que exponen que la función ejecutiva de la atención plena incluyen: “Esa es la atención plena que une las cosas en el flujo mental, les hace aparecer, y evita que se vaya flotando, se sumerjan en el olvido y se pierdan. Sin atención plena no habrá reconstitución del conocimiento ya adquirido y la consciencia misma se romperá en pedazos, se fragmentará y será incapaz de hacer correctamente el trabajo de la cognición”. “Una atención plena fuerte ignora lo innecesario, se adhiere a lo central de la empresa en mano, y extiende su vista a las condiciones periféricas importantes, con una vigilancia amplia se asemeja a la del centinela en una torre que revisa el horizonte 'por el brillo de una armadura'. Mediante ese balance entre anchura y profundidad la atención plena se mantiene alejada de los extremos de desequilibrios de visión y práctica”. “En el sentido de superar el conflicto mental, y en el sentido de deshacerse de toda la falta de claridad, toda incapacidad para juzgar rectamente y de indefinición (titubeos) debido a la inquietud mental, la atención plena es una facultad controladora [indriya]. La facultad de control de la atención plena hace que se ausente la confusión [asamussanata] y produce lucidez de pensamiento, juicio y precisión de las perspectivas. La atención plena acompañada de un agudo entendimiento actúa como la facultad de control de la atención plena”. “La atención plena acompañada de energía sostenida es la atención plena considerada como el poder espiritual [bala] (voluntad), y es la cualidad de la seriedad [appamada] que destruye la vacilación de la negligencia [pamada]. La negligencia es el deambular de la mente en los objetos de placer sensual de los cinco sentidos : es la ausencia de rigor, de la perseverancia y de la constancia, de hacer bien; el comportamiento que se ha quedado atascado en el fango de la mundanidad; dejando a un lado el deseo de hacer lo que es correcto; dejando a un lado las propias responsabilidades; la ausencia de la práctica, el desarrollo, y del aumento de las cualidades sanas; la falta de resolución correcta, y la falta de aplicación. La seriedad es lo contrario de todo lo que connota negligencia. De acuerdo con el significado, seriedad es la no negligencia o abandono con la atención plana [atthato hi por lo satiya avippavaso]. De hecho, esta seriedad es el nombre de la atención plena que siempre está activa, en constante trabajo”. Para concluir esta discusión, hemos visto que contrariamente a las definiciones simplistas, populares de la Atención Plena de las enseñanzas del Buda, la atención plena realmente toma en cuenta las funciones ejecutivas y la metacognición del programa de aprendizaje llamado el Óctuple Sendero. En otras palabras, la definición budista temprana de la atención plena como memoria, la cual es una función ejecutiva, se indica con tales definiciones como: llamar a la mente; recuerdo; teniendo en cuenta; y el recogimiento. Hemos visto que para proceder en la trayectoria del Noble Óctuple Sendero, los practicantes necesitan evaluar si es relevante o no, recuperar la información para la experiencia de la vida que están tratando de dominar hábilmente. "La diferenciación exitosa entre recuerdos relevantes e irrelevantes es clave para la resolución de problemas, la planificación y otras tareas complejas. Planificar requiere reflexión sobre el curso de acción necesario para alcanzar un objetivo, y tal planificación es parte de la metacognición" (Brown, Bransford, Ferrara, y Campione, 1983). Un plan de acción requiere establecer tanto un objetivo principal (la iluminación) como una jerarquía de sub-objetivos a ser realizados (comportamiento ético, la concentración, el aprendizaje de las Cuatro Nobles Verdades, y demás) para que el objetivo principal pueda ser logrado. El objetivo principal generalmente guía los sub-objetivos, el cual es considerado como “Visión Correcta”. Así, podemos adoptar una definición de la atención plena como un método con el que hábil e intencionalmente centramos nuestra atención en nuestros comportamientos, percepciones, sentimientos, pensamientos, y los fenómenos mentales en el momento presente, con la intención correcta de purificar la mente según prescrito en el Sendero Óctuple. Traducción por Apolinar Pabón. Pendiente a ser autorizada. Autor; Rodger Ricketts, 2014.


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